Fin de curso: Mi segunda vez en cuarto de la ESO

On 13 junio, 2012 by elixabete
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Aunque cueste creer, repetir cuarto de la ESO 11 años después ha sido una da las mejores cosas que me han pasado.
 
 
Cuando me llamaron desde Gobierno Vasco para ofrecerme una plaza como intérprete de lengua de signos, no me lo pensé demasiado, al fin y al cabo, era lo que quería hacer. Así que ahí he estado todo el curso, en una clase de 11 alumnos interpretando algunas de las asignaturas (ciencias sociales, ciencias naturales, tecnología, plástica. habilidades sociales, ética, informática y euskera).
 
Ahora el curso está llegando a su fin y creo que es buen momento para hacer una pequeña reflexión de como ha ido el curso y de mi valoración sobre la experiencia de la interpretación en el ámbito educativo.
 
El primer día de clase me reuní con el tutor y con la profesora de apoyo que ya llevaba años trabajando con la alumna sorda y que entraría al aula en dos de las asignaturas. La reunión fue informativa, como toma de contacto y para atar el horario. Para mí fue todo algo raro ya que no conocía el colegio, ni había interpretado nunca en una clase de educación secundaria, pero desde el principio me pareció algo agradable.
 
Poco a poco fui conociendo a los profesores y pidiéndoles el material que usarían a lo largo del curso. Me encontré con reacciones bastante diversas, había quien seguía un libro y no tenía problema en pedir un libro extra para mí y quien parecía no entender por qué la intérprete necesita el material para poder, después, interpretar en el aula. 
Tras hablar con todos los profesores y explicarles un poco esa “extraña necesidad” de los interpretes por tener el material, traté de explicarles también otra “extraña necesidad”, está vez de la alumna: El material audiovisual debe estar interpretado. (Hay quien lo comprendió, me doy por satisfecha).
Bueno, en general no fue tan desastre. Las asignaturas en las que no tenía material eran las que menos terminología específica tenían y las que menos me costaba entender (por ser, quizá, mas generales).
 
Mi lucha personal la tuve con biología… Empezar el curso interpretando formulación fue un reto que nunca olvidaré. Y es que yo soy de letras. Puras. Pero sorprendentemente la madurez hace milagros, al menos junto a una buena profesora, y conseguí ponerme las pilas en ciencias. Tanto que me ha picado la curiosidad.
La verdad es que la madurez y la experiencia te hace ver las cosas con perspectiva y darte cuenta de eso es algo que, como persona, te llena.
 
 
 
En cuanto al ambiente de trabajo solo puedo decir cosas positivas
Por un lado el ambiente de clase, de los alumnos, ha sido genial. Al ser un grupo pequeño enseguida se acostumbraron a tenerme en clase y muchas veces he sido una más.
Los profesores han sido muy profesionales en todo momento y hemos estado muy en contacto para comentar la evolución de la alumna y de las clases en general.
Hacia mitad de curso vino una alumna del ciclo de ILSEs para hacer prácticas con nosotros y su presencia creo que fue muy positiva para todos.
Y, por último, he tenido una muy buena relación con mi alumna.
 
Dentro del año lectivo hemos tenido muchas actividades en las que hemos participado todos, además hemos hecho una pequeña campaña de sensibilización sobre la sordera en todo el colegio y enseñado algo de LSE a los compañeros de mi alumna.
 
Todo esto puede sonar a que he estado un año completo pasándome el código deontológico del ILSE por algún lugar que no estaría bien decir aquí. En cierto modo es verdad, pero creo que el contexto puede mandar sobre un código ético y un ILSE invisible en este caso habría sido muy extraño. Pero esto merecería una entrada aparte.
 
 
 
Yo, que estaba mas acostumbrada a hacer servicios personales, conferencias… considero que este es un trabajo muy cómodo, ya que siempre está ahí, el tema de la interpretación, el lugar… es siempre el mismo, creas un vínculo con la persona sorda y eso te facilita mucho el trabajo.
Yo soy más de retos diarios y de moverme mucho, pero esta experiencia me ha parecido increíble y, sin duda, la volvería a repetir.