UNA "CARA" VALE MÁS QUE MIL PALABRAS

On 6 noviembre, 2012 by elixabete
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Seguro que todos estáis de acuerdo con el título de la entrada de hoy, ¿verdad? Pues yo quiero utilizar esta frase para explicar una de las cosas más importantes en la lengua de signos y en su aprendizaje: la expresión facial y la expresión corporal.
 
Antes de empezar os recomiendo esta interesante entrada del blog “Dicho de otra forma” de Mar González que trata sobre el mismo tema y además nos cuenta el curioso caso de Lydia Callis, la intérprete del alcalde de Nueva York.
 
Pero, lo primero de todo, ¿qué es la expresión corporal?
 
La expresión corporal es la herramienta que usamos cuando emitimos un mensaje con nuestro cuerpo, independientemente de si es consciente o inconsciente. Transmitimos información constantemente con nuestro cuerpo, incluso cuando estamos quietos.
En la lengua de signos, como seguro que muchos ya os habréis fijado, no solo usamos las manos (como comenta Mar, a mi también me han preguntado mucho si “poner caras” es necesario).
 
En la lengua de signos toman importancia cosas como los gestos que hacemos con la cara, la inclinación de nuestro cuerpo, el espacio que tenemos a nuestro alrededor, la rapidez de nuestros movimientos… Estas cosas dan significado, tono y acento a lo que decimos mediante signos. De esta forma podemos “gritar” o decir si algo duele un montón o solo un poco, por ejemplo.
 
Cuando queremos aprender lengua de signos, es importante poner en práctica las estrategias que nos ofrece la expresión corporal y lo primero que tenemos que hacer es liberarnos de los prejuicios al expresarnos con nuestro cuerpo. Es curioso,  pero la expresión corporal es algo que vamos perdiendo a medida que nos vamos haciendo mayores (aunque nunca la perdemos del todo).
 
Dentro de la expresión corporal (estudiado por la kinesia) existen diferentes ámbitos a tratar que resultan interesantes para la lengua de signos:
 
La postura corporal:
 
La postura es la disposición del cuerpo en relación a un referente y puede observarse desde tres aspectos:
 
  . La posición, que es la que determina nuestra disposición a comunicarnos. Por ejemplo, una persona signante con las manos en los bolsillos no da pie a una comunicación.
 
  . La orientación es muy importante en un ámbito de la lengua de signos que se llama “roles” y donde se “representan” conversaciones entre diferentes personas, dependiendo de la posición del cuerpo del signante, sabremos quién habla en cada momento de la conversación.
 
   . El movimiento nos dará, sobre todo, información sobre estados de ánimo, por ejemplo, si una persona está nerviosa, signará más rápido y si está enfadada, hará movimientos más agresivos.
 
La expresión facial:
 
La expresión facial es la herramienta más valiosa que tenemos para expresar emociones, por eso, no podemos olvidar que la expresión facial es un componente básico de la lengua de signos y solemos denominarlo componente no manual.
 
Es tan importante que incluso dos signos pueden ser idénticos, excepto por la expresión facial que les acompaña, como es el caso de “doler” y “dulce“.
 
Los elementos del rostro que son de vital importancia para la lengua de signos son:
 
    . La mirada: Como ya sabemos, la LS es una lengua visual, ¿cómo no iba a ser importante, entonces, la mirada? Tenemos que dejar los prejuicios que tenemos los oyentes a un lado y mirar a los ojos a nuestro interlocutor cuando hablamos en LS, sea quien sea. Además, es importante acostumbrarnos a usar una visión global que nos permita ver la cara, el torso y las manos de quien nos habla.
 
     . Las cejas: Las cejas ayudan a la expresividad y tendemos a usarlas con este fin, pero en la LS, aparte, cumplen un papel gramatical. Por ejemplo, cuando queremos realizar una pregunta, debemos levantar las cejas (en preguntas abiertas) o bajarlas (en preguntas cerradas). También tienen sentido gramatical en otros enunciados, como pueden ser los condicionales.
 
    . La boca: En la LS las expresiones de la la boca y la lengua son muy importantes, ya que dan expresividad y añaden significado, como puede ser el caso de introducir la lengua entre los dientes, como haciendo “z”s, para expresar abandono.
Además, algunos signos van acompañados de patrones labiales, que son una especie de imágenes labiales de su correspondiente palabra en castellano oral. Por ejemplo al decir “paz” hacemos con la boca “PZ”, sin necesidad de emitir sonido alguno.
   . Las mejillas: Aunque menos importantes o utilizadas, también cumplen su función en algunos casos, por ejemplo, inflando las mejillas al signar repetidamente “personas” expresamos que son muchas personas.
 
 
 
Así que, aunque a veces pensemos que los sordos “hablan con las manos”, esto no es más que una verdad a medias, como ya hemos visto.
¿Ahora entendéis por qué ponemos esas caras tan graciosas las ILS? Además, esas caras suelen coincidir con las fotos que nos sacan, ¿Ley de Murphy quizá?